Abrir una escuela de kitesurf en Kalpitiya: Entrevista a Rubén

abrir una escuela de kitesurf en Kalpitiya grupo de alumnos y staff Margarita Kite School en Sri Lanka

En esta entrevista tan especial tenemos a Rubén Gómez de Barcelona que nos cuenta su historia como emprendedor en Sri Lanka abriendo una escuela de kitesurf en la costa noroeste de la antigua Ceilán.

Rubén es copropietario y director de Margarita Kite School en Kalpitiya, una de las mejores y más grandes escuelas de kitesurf en Sri Lanka.

Además, Rubén es uno de los pioneros en abrir un negocio de estas características en Kalpitiya, destino de referencia en la antigua Ceilán y a nivel mundial para la práctica del kitesurf.

Ruben volando haciendo kitesurf escuela de kitesurf en Kalpitiya Sri Lanka
Rubén Gómez volando en Kalpitiya

Si quieres saber más sobre Rubén y sus experiencias montando un negocio y viviendo en Sri Lanka y llevarte consejos de primera mano, te aseguro que lo que cuenta en esta entrevista no tiene pérdida así que ve tomando nota que empezamos.

 

1. Rubén, cuéntanos más sobre ti y de cómo llegaste a abrir tu escuela de kitesurf en Kalpitiya

Me llamo Rubén Gómez, vivo en Sri Lanka desde 2013 y dirijo la escuela de kitesurf Margarita Kitesurf en Kalpitiya, en el noroeste del país. Aparte de la escuela, tenemos 3 pequeños kitesurfing camps en Sri Lanka, con habitaciones para alojar a los clientes y a todos los estudiantes de kite que vienen aprender con nosotros.Logo de Margarita Kite School en kalpitiya Sri Lanka

Todo comenzó cuando decidí ir de vacaciones a Sri Lanka y una vez llegué al país me encantó. Entonces decidí dejar mi trabajo en España y comenzar el proyecto. En aquella época era una zona muy poco desarrollada y con mucho potencial en el mundo del kitesurf, porque hay una laguna de agua plato que es ideal para aprender kitesurf.

Comencé a construir las primeras habitaciones de madera con vecinos locales de Kalpitiya y este es el kite camp original que es el Margarita Village.

Con el paso del tiempo, empezaron a venir clientes y nos quedamos pequeños por lo que pusimos en marcha 2 kite camps más: el kite camp Margarita Lagoon y el Margarita Kite Center. Este último está situado frente a la laguna de Kalpitiya y es donde tenemos todo el equipo de kitesurf y desde donde organizamos los cursos.

Paisaje de Kalpitiya con gente practicando kitesurf
[RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
El Margarita Village es el kite camp original y el más auténtico. Tenemos habitaciones de madera con baño y ducha al aire libre y se pueden alojar hasta 4 personas. El Margarita Village suele gustar mucho a viajeros aventureros que quieren sentirse en medio de la naturaleza. Por ejemplo, aquí te puedes duchar debajo de un cocotero mientras contemplas a los pájaros. Es el tipo de experiencia que quieren muchos viajeros que vienen a Sri Lanka.

entrada de cabaña en Margarita Kite School en Kalpitiya
Cabaña en Margarita Village – [RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
En cambio, hay otro tipo de clientes que prefieren dormir en habitaciones más cerradas y con más intimidad. En el Margarita Lagoon ofrecemos chalecitos muy chulos para dos personas y más íntimos.

Habitacion en Margarita Village, escuela de kitesurf en Kalpitiya Sri Lanka
[RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
Por último, en el Margarita Kite Center las habitaciones están justo delante del spot, donde nuestros clientes pueden subir y bajar las cometas directamente desde el spot. Los tres hoteles están muy cerca y además ofrecemos bicicletas para que los clientes se puedan mover rápidamente entre los 3 camps.

Panoramica de la playa de Kalpitiya junto a comentas y el oceano

Gracias a la buena estadística de viento que hay en Kalpitiya, súper importante para aprender kitesurf, y a la buena experiencia de nuestros clientes, la escuela ha ido creciendo y ahora somos bastante grandes. De hecho, somos el principal centro de kitesurf en Sri Lanka reconocido por el IKO (Organización internacional de Kitesurf).

Lo que me llevó a abrir la escuela de kitesurf en Kalpitiya fue simplemente la vida. Cuando llegué a Kalpitiya no tenía ni idea de lo que era una cometa de kitesurf. Mi sueño era simplemente montar una pequeña guest house en Sri Lanka y con los ahorros que tenía, lo más económico era empezar construyendo cabañas de madera en un terreno pequeño y asequible. Para esto, Kalpitiya era el lugar perfecto porque en aquella época todo era muy barato comparado con el sur de Sri Lanka.

Ruben durante una clase de kitesurf con 2 alumnos
Rubén durante una clase ©[RUBÉN GÓMEZ]
Dio la casualidad de que la zona de Sri Lanka (Kalpitiya) en la que decidí montar las cabañas es una de las mejores zonas del mundo para aprender kitesurf. Entonces poco a poco mis amigos me empezaron a enseñar kite y me gustó por lo que decidí convertirme en instructor de kitesurf y luego montar la escuela.

 

2. Eres la primera persona entrevistada con un negocio en una zona menos desarrollada turísticamente y donde el impacto de la guerra civil fue mayor. ¿Qué retos encontraste?

Como comentas, Kalpitiya es una zona poco desarrollada. Cuando llegué en 2013 era una zona en la que las calles no estaban pavimentadas y de hecho, en nuestra localización todavía hay caminos de tierra y no tenemos ni carretera pavimentada. Cuando llegué no teníamos luz y funcionábamos con velas. También teníamos problemas para el abastecimiento de agua y a día de hoy todavía tenemos que llamar a una cuba.

Margarita Village escuela de kitesurf en Kalpitiya cabañas en construccion
Margarita Village en proceso de construcción ©[RUBÉN GÓMEZ]
Así es en el norte de Sri Lanka, que está menos desarrollado, donde he tenido que adaptarme y me imagino que al contrario de mucha gente que se ha instalado en el sur del país.

Por ejemplo en noviembre, que es el mes de las lluvias, he llegado a estar semanas sin salir de casa porque la zona se inunda y entonces no puedes moverte. Por esta razón decidí desde el principio cerrar el negocio los meses de octubre, noviembre y a finales de abril/mayo que es cuando suele llover. Cuando se inunda todo, la única forma que tenemos de desplazarnos es llamando a un tractor y por eso es muy difícil funcionar en esas condiciones.

Aparte de los retos que he comentado anteriormente están los retos culturales, que son muchos. Tienes que adaptarte mentalmente, saber dónde estás y hacer lo mejor por entender a los vecinos o a los proveedores en el día a día y que ellos también te entiendan. Un ejemplo es el tema de la recogida de las basuras. En Kalpitiya únicamente tenemos dos opciones: o enterramos los deshechos o llamamos al tractor y que se la lleve la basura a 2 kilómetros de distancia, por lo que estás en las mismas. No hay forma de deshacerse de los plásticos y no conozco a nadie en Kalpitiya que haya podido deshacerse del todo de los deshechos plásticos.

basura en Kalpitiya
Basura en Kalpitiya ©[RUBÉN GÓMEZ]
Volviendo al tema cultural, mis vecinos queman toda la basura y a algunos de nuestros clientes no les gusta ver esto. He tenido la suerte que hasta hoy el 99% de la gente que viene a aprender a nuestra escuela de kitesurf en Kalpitiya suele ser gente muy flexible y sin complejos por lo que no tienen problema. Aunque siempre hay alguien que se equivoca de lugar y se acaba quejando de cosas muy surrealistas y al fina piensas “que has venido a Sri Lanka, que no estás en Milán. Aquí los vecinos tienen la costumbre de quemar la basura y yo no puedo hacer nada”.

cabaña en construccion en Margarita Village Kalpitiya
En plena construcción ©[RUBÉN GÓMEZ]
¿Más retos culturales? Por ejemplo, vivo en una comunidad musulmana y cuando empecé mi negocio en Sri Lanka no había ningún hotelito alrededor. Entonces comenzaron a llegar clientes y clientas que van en bikini y comencé a recibir las primeras quejas de los vecinos. Por otro lado, los vecinos ponen música a veces a las 5 de la madrugada, los rezos de la mezquita… Son complejidades que uno se encuentra por el camino pero al final siempre hemos conseguido solucionarlo.

Calle del centro urbano de Kalpitiya, vehiculos y estatua de buda
Calle del centro de Kalpitiya – [ALEXEYARZ] ©123RF.COM
Siempre que tenemos que hacer obras, los primeros con los que contamos son los vecinos de Kalpitiya. Entre que hemos ido dando trabajo a la comunidad, hemos estado ofreciendo a los vecinos préstamos a interés 0, hemos construido nuevas aulas en la escuela del vecindario, hemos dado clases de inglés a los niños de la comunidad y ya han pasado años, nos hemos ganado el respeto mutuo (con nuestros más y nuestros menos).

Ruben enseñando en su escuela de kitesurf en Kalpitiya Sri Lanka
Rubén enseñando – [RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
La verdad es que veces he tenido la sensación de que vivo entre extraterrestres porque piensan de una manera tan diferente a nosotros. Por ejemplo, he tenido un perro discapacitado que ha fallecido hace nada y los vecinos no entienden cómo he podido cuidar tanto a un perro. Igual que ellos no entienden eso, yo no entiendo otras cosas relacionadas con su cultura…pero al final es un tema de respeto mutuo, sobre todo debe serlo por mi parte, que soy el que se ha instalado en su comunidad.

vista de las cabañas en Margarita Village Kalpitiya
Margarita Village – [RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
En conclusión, como estoy contento con mi día a día, el negocio funciona aunque no es para tirar cohetes y he estado haciendo kitesurf que es lo que me gusta, yo he estado y estoy en Kalpitiya muy feliz.

 

3. Desde que decidiste que Sri Lanka era el lugar adecuado para emprender hasta tener Margarita Kitesurf School recibiendo clientes, ¿cuánto tiempo te llevó?

Desde que llegué a Sri Lanka en 2013 hasta que he desarrollado y establecido bien el negocio asegurando su funcionamiento y rentabilidad para poder vivir, han pasado unos años.  Empecé construyendo una habitación del Margarita Village y luego una segunda, las cuales las ofrecí en portales de reservas como AirBnB y Booking.com. Como no tenía donde dormir, al principio dormía al aire libre.

Poco a poco empezaron a llegar clientes y vi que la cosa podía funcionar por lo que amplié a 4 habitaciones en total y a partir de ese punto siguió creciendo y es cuando decidí aprender a hacer kite.

ruben haciendo kitesurf en Kalpitiya
Y tanto si aprendió – [RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
Con 4 habitaciones ya funcionaba pero a nivel económico me daba para vivir allí pero no como para venir a España, por lo que estuve un tiempo con recursos económicos muy bajos. Durante ese periodo y una vez ya había aprendido a hacer kitesurf, conocí a Eusebi. Es mi actual socio en la escuela de kitesurf en Kalpitiya, y en su momento me dejó cometas y empezamos a enseñar. Comenzamos con muy pocos recursos y escasos estudiantes pero con el paso del tiempo, el volumen de clientes crecía por lo que no había sitio para alojarles en el Margarita Village. Fue en ese punto cuando abrimos el segundo kite camp, Margarita Lagoon, a 5 minutos caminando de Margarita Village. Una vez montado el segundo kite camp ocurrió lo mismo. Seguimos creciendo así que alquilamos un terreno bastante grande y con buenas instalaciones justo delante del spot de kite.

practicando kitesurf en la laguna de Kalpitiya
[RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
Ya cuando Eusebi y yo vimos que la cosa funcionaba bien, era rentable y podíamos reinvertir en contratar personal y más equipamiento de kite, justo en ese momento llegaron los atentados terroristas de Sri Lanka el 21 de abril de 2019. El turismo se derrumbó en el país y nos fastidió la temporada de kite. Ese mismo año tuvimos suerte porque el turismo reflotó a finales de verano y en un par de meses conseguimos cubrir gastos y seguir creciendo. Un año después llegó la pandemia y otra vez lo mismo y se fue todo al traste.

Al final y respondiendo a tu pregunta, ha habido altibajos. Cuando has tomado la decisión de que ha llegado el momento de establecerse y de empezar a tener más recursos económicos justo pasa algo y te hundes. Pero lo importante es tener mentalidad positiva y seguir hacia adelante. Como la gente local, que pese a vivir muchas desgracias, hay gente muy fuerte y positiva. Y esto es algo que he aprendido también.

ruben y dos chicos locales en Margarita Kite School Kalpitiya
Rubén con dos alumnos locales – [RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
Tenemos ya la experiencia de otras veces, como he comentado, con los de los atentados de 2019 y estoy seguro que cuando se solucione el problema global del Covid y se abran fronteras volveremos a tener un buen volumen de negocio y poder recontratar a toda la gente que teníamos. Justo antes del Covid éramos 10 instructores de kitesurf y teníamos 20 empleados locales para los 3 kite camps, el restaurante, el bar, seguridad, limpieza, etc. Espero que la pandemia se termine pronto y podamos volver a abrir.

 

4. Durante el proceso de abrir tus escuelas de kitesurf en Kalpitiya, ¿qué dificultades encontraste?

Como comentaba anteriormente, han sido dificultades relacionadas con la falta de desarrollo de la zona, dificultades culturales y dificultades económicas. También dificultades a nivel de salud pues he pasado en Sri Lanka mis enfermedades y accidentes. Dificultades al estar lejos de la familia y de los amigos.

chalets en Margarita Lagoon escuela de Kitesurf en Kalpitiya
Chalés en Margarita Lagoon – [RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
La verdad es que he pasado todo tipo de dificultades aunque la verdad he estado muy feliz y contento así que para adelante.

La burocracia también es un problema. Cada vez que se necesita un documento de la administración pública tarda mucho, el personal no está bien formado, no hay información suficiente… Todo el tema de permisos suele costar bastante y suele llevar mucho tiempo.

 

5. ¿Qué barreras crees que un extranjero se encuentra al emprender en Sri Lanka?

Creo que la principal barrera que un extranjero se puede encontrar a la hora de montar un negocio en Sri Lanka es la barrera cultural.

Pienso que saber adaptarse es importante cuando quieres montar un negocio en Sri Lanka. El trato que puedas tener con proveedores y empleados locales no es el mismo que el que puedes tener en Europa. Se piensa y se actúa de otra manera en Sri Lanka por lo que hay que saber cómo piensan y cómo pueden reaccionar ante una determinada situación.

equipo de Margarita Kite School y alumnos en la laguna de Kalpitiya
Equipo de Margarita Kite School y alumnos ©[RUBÉN GÓMEZ]
A mí al principio me costaba mucho pero al final conseguí comprender que en Sri Lanka un favor se paga con otro. Esto es algo que creo que muchos extranjeros que se instalan en el país todavía no entienden. Hay una frase muy famosa que usan los locales que es I help you (te ayudo), pero ese I help you siempre tiene un trasfondo. Cuando tú recibes ayuda la gente está esperando ayuda y si al final la cosa funciona se puede trabajar muy bien allí.

 

6. Aparte del viento y el océano, ¿qué es lo que más te gusta de vivir y trabajar en Sri Lanka?

A mí me gusta mucho la naturaleza y Sri Lanka es un país que tiene una naturaleza salvaje, unos paisajes impresionantes y una comida excelente.

gente haciendo kitesurf en Kalpitiya Sri Lanka y paisaje palmeras de fondo
Progresa rápido [RUBÉN GÓMEZ] ©MARGARITA-VILLAGE.COM
Me encanta la gente de Sri Lanka, la sonrisa que tienen, la amabilidad y la humanidad del país. Sobre todo me gusta la libertad que tengo como por ejemplo cosas tan simples ir a comprar en pijama sin que nadie te juzgue o dejar la moto en la acera sin preocuparte de que nadie te vaya a multar o de vivir en un pueblo sin semáforos. Me encanta no vivir con prisas, no vivir con estrés y en general, me encanta la cultura de Sri Lanka.

 

7.  Con tu escuela de kitesurf en Kalpitiya has sido testigo del desarrollo turístico de la zona y contribuido al mismo. ¿Podrías ampliar información sobre esto? 

Voy a contar lo que sucede en Kalpitiya comenzando en el 2011 cuando el gobierno lanzó un proyecto de desarrollo turístico que consistía en poner a la venta las islas de Kalpitiya para inversores extranjeros (realmente no las ponía a la venta sino que las ponía a cesión durante 99 años).

Las consecuencias fueron que echaron a muchos pescadores que vivían en esas islas y ahora hay una organización para proteger a toda esta gente y sus derechos. Entonces ¿qué sucede? Dos cosas: la primera es que el gobierno todavía no ha hecho llegar servicios básicos como la electricidad entonces ¿qué resort va a ponerse a construir cuando todavía no llega ni la luz? Y la segunda, ¿qué inversores van a invertir cuando ya hay una organización en contra de la construcción porque dicen que los terrenos son de los pescadores y no del gobierno?

Kudawa beach en Kalpitiya Sri Lanka
Playa de Kudawa en Kalpitiya

Hay proyectos de resorts alucinantes, campos de golf y centros comerciales en islas en las que no hay ni carreteras ni electricidad. Incluso hay un proyecto de un resort submarino. El problema es que las acciones del gobierno no se corresponden con la realidad.

Cuando el gobierno lanzó este proyecto en 2011 el kitesurf en Kalpitiya todavía no era conocido y la zona se ha vuelto muy popular para el kitesurf porque cada día el deporte es más famoso y más importante.

abrir una escuela de kitesurf en Kalpitiya Sri Lanka chica haciendo kitesurf
©MARGARITA-VILLAGE.COM

Cuando abrí mi escuela de kitesurf en Kalpitiya ya había dos o tres escuelas antes pero en mi zona no había nada. Desde que abrí Margarita Village con las habitaciones de madera los vecinos empezaron a abrir restaurantes y sus guest houses en la zona donde estoy yo. Me alegra haber contribuido al desarrollo económico y social de mi vecindario.

 

8. ¿Podrías compartir tu opinión sobre cómo negocios como tu escuela de kitesurf en Kalpitiya pueden contribuir al futuro de las comunidades locales y al respeto y mantenimiento de los ecosistemas?

En mi caso, simplemente vivir en Sri Lanka y compartir sus valores me ha ayudado a mí a entender su cultura y yo también he intentado transmitir conocimientos y valores a la gente que me rodea. Al principio tenía mucho tiempo libre así que empecé dando clases de inglés a los niños del vecindario que ya han crecido y ahora al menos cuando ven turistas pueden interactuar con ellos, cosas que antes no hacían.

restaurante en Margarita Village escuela de kitesurf en Kalpitiya Sri Lanka
Restaurante en la escuela ©MARGARITA-VILLAGE.COM

Al final es lo que comentabas antes, el you help me, I help you. Si estamos conviviendo en la misma sociedad y te puedo dejar dinero para que puedas salir adelante y ya me lo devolverás el mes que viene sin intereses pues lo hago. Pero tú también si te pido que bajes la música a las 5 de la madrugada pues bájala. No tengo una gran corporación pero trato de ayudar en Sri Lanka al máximo igual que ellos me han ayudado a mí. Y es que no hay otra manera de estar en el país sino o no veo otra manera en la que se pueda funcionar. A corto plazo sí, pero es que no hay otra que buscar ayuda y el que te ayuden.

Ruben en la inauguracion del colegio en Kalpitiya
Rubén en la inauguración del colegio ©[RUBÉN GÓMEZ]
Quiero creer que la gente que invierte mucho dinero en Sri Lanka debería contribuir al bienestar social de todo el mundo.

A mi me sucedió una cosa muy interesante. De manera altruista aporté recursos económicos para construir las aulas de la escuela del vecindario. Cuando se habían acabado de construir las aulas, me invitaron a la inauguración donde estaban celebrando y donde habían invitado también al párroco de Kalpitiya y tuve la oportunidad de conocerle.

Pasado el tiempo, hubo un problema entre nuestra escuela de kitesurf en Kalpitiya y la comunidad de pescadores de la laguna, que son todos cristianos.

Al compartir la zona de kitesurf con la zona de pesca, aparecen tensiones de vez en cuando. Pues gracias a la intermediación del párroco, que tiene la máxima autoridad, pude continuar sin problemas con nuestras clases de kitesurf. Son el tipo de cosas, que como te comentaba anteriormente, no se funciona como en Europa.

paisaje de la laguna de Kalpitiya en Sri Lanka y barco de un pescador
Laguna en Kalpitiya

Mi problema no lo solucionó ni la policía, ni el ayuntamiento, ni ningún abogado, sino el párroco. El problema se solucionó hablando entre las dos partes y con un intermediario con autoridad moral, no a través de ninguna ley o autoridad policial. Por eso te decía lo de dejar de lado la mentalidad europea a la hora de invertir en un país como Sri Lanka.

 

9. ¿Qué recomendaciones darías a aquellos que quieran comenzar un negocio turístico en Sri Lanka?

Mi principal recomendación es que no tengan prisa, que no corran. Ya sé que Sri Lanka es un país precioso al que cuando uno llega se enamora y le dan ganas de cambiar de vida e invertir toda su energía y toda su economía allí. Pero que no corran. Despacio, que vivan un tiempo en el país, que se sientan cómodos, que conozcan gente local de fiar y durante un tiempo, no que sean personas que hayan conocido hace poco.

Incluso habiendo conocido a alguien de fiar mucho tiempo, recomiendo contrastar información y fuentes y tener todo bien cerrado antes de establecerse al 100% y montar un negocio en Sri Lanka.

 

10. La autoridad competente en materia de turismo está haciendo esfuerzos para promocionar zonas menos desarrolladas del noroeste, norte y este de Sri Lanka. ¿Cómo ves el futuro del desarrollo de estas zonas y del país en general?

Durante la guerra civil en el país y hasta finales de la década de los 2000 el único turismo que había en Sri Lanka era un turismo de lujo a cuentagotas y los únicos hoteles que funcionaban eran hoteles de 5 estrellas. Tras terminar la guerra en 2009 crecieron el turismo medio y el turismo mochilero.

Anteriormente el turismo estaba concentrado en el sur y gracias a la seguridad del país cada vez se va desplazando más hacia el norte por lo que las zonas del norte son las que tienen más potencial de desarrollo especialmente a la hora de invertir en el sector turístico. Hay mucha gente que ya ha viajado al sur de Sri Lanka. Cuando regresan, les apetece ver otras partes del país y se está cada vez desplazando más hacia el norte.

viajar a Jaffna Keerimalai Hot Springs y gente local bañandose y el oceano indico de fondo
Hot springs de Keerimalai en Jaffna – [PIUS99] ©123RF.COM
Creo que el turismo backpacker y el turismo medio y de lujo van a ir creciendo en todos los niveles.

Sri Lanka es un país auténtico y muy tradicional y ofrece al turista unas experiencias que no pueden ofrecer otros países con un turismo más desarrollado y masificado como Tailandia. Entonces la experiencia de viaje en un país tan tradicional y tan único es brutal. En mi opinión, esto va a seguir al alza y lo único que podrá parar el crecimiento del turismo en Sri Lanka será por ejemplo atentados terroristas como los de 2019 o nuevas pandemias. De lo contrario creo que el turismo va a seguir creciendo y más en el norte.

__________

No cabe duda de que las experiencias y consejos que Rubén de Margarita Kite School en Kalpitiya ha contado son parte de la clave del éxito a la hora de montar tu negocio en Sri Lanka.

Muchísimas gracias Rubén por las espectaculares fotos y por tu tiempo compartiendo con los lectores tu trayectoria como emprendedor en la antigua Ceilán.

Como Rubén Gómez afirma – y como pude comprobar durante mis 3 años en la isla -: tómate las cosas con calma, haz lo que puedas dentro de tus posibilidades para integrarte satisfactoriamente en la comunidad local (cultural y profesionalmente) y trata de tener un impacto positivo en tu zona. De esta manera, tus retos serán más llevaderos y establecerás un vínculo tangible con la población local.

Finalmente, las oportunidades de negocio en el norte de Sri Lanka van a crecer mucho tras la reapertura del aeropuerto de Jaffna (norte de Sri Lanka) a comienzos de 2020 conectando con Chennai (India). No te pierdas el norte de la antigua Ceilán y anímate a hacer kitesurf en Margarita Kite School Kalpitiya con Rubén. Personalmente, me han entrado unas ganas increíbles de aprender.

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